Alejandro Mendoza Gamiño

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Arte y Cultura Digital

Economía Creativa

¿Cómo integrar la Cultura y el Desarrollo económico?

La Integración entre Cultura y Desarrollo

Como parte de la estrategia de las Ciudades Inteligentes es importante considerar la interrelación entre cultura y desarrollo, la cultura es un agente activo de transformación social además de ser un “input” económico. Es una fuente dinámica y transformadora, que puede  considerarse, como un indicador y facilitador del desarrollo.

La economía creativa es el sector de actividades que tiene que ver con los bienes y servicios creativos y culturales, se vincula con términos que han venido al uso como son los de industrias culturales y creativas, ciudades creativas, ecosistemas, clusters, distritos culturales. Según las Naciones Unidas son “los círculos de creación, producción y distribución de bienes y servicios, que usan la creatividad y el capital intelectual, como input principal” (UNCTAD, 2008 p. 13).

Las industrias culturales en España en 2010, representaron el 5% del PIB, y otros países están apostando también por la economía creativa, en Italia por ejemplo se dan prácticas de mecenazgo donde patrocinadores de grandes firmas de moda italiana aportan recursos que son utilizados para restaurar monumentos. En París, Francia, el museo Pompidou ha incursionado en el negocio de las franquicias, para montar una representación de este museo en la ciudad de Malaga. Museos de muchas partes del mundo montan exposiciones itinerantes como una forma de conseguir recursos financieros (López, 2014).

Alejandro Mendoza Gamiño

La Importancia de la Clase Creativa

Creative Class

Creative Class

El sociólogo estadounidense Richard Florida ha acuñado el concepto de Clase Creativa (Florida, 2002), para referirse al grupo de ingenieros, diseñadores, economistas, abogados, educadores, médicos, programadores, científicos, artistas, escritores,  músicos, y otros profesionales, que en conjunto conforman el motor de la economía cada vez más centrada en la innovación, el conocimiento y la creación de ideas. Richard florida estima que la clase creativa representa ya el 30% de la economía en Estados Unidos. Este grupo se caracteriza por tener una movilidad al interior y entre los países donde buscan entornos urbanos en los que se encuentre el espíritu emprendedor, la tolerancia y la diversidad cultural (Cabrera, 2013). La creatividad parece ser el recurso más importante que aporta este grupo de trabajadores que profesan los valores de individualidad, meritocracia, diversidad y apertura.

La competitividad de los países y regiones  está cada vez más ligada a su capacidad de interconexión con otros países o regiones, ya que la conectividad a nivel global de los mercados y los servicios ha generado un escenario donde todos competimos con todos.  Los centros donde se genera mayor innovación y mejores ideas son los que tienen la capacidad para tener una mayor producción y atraer más recursos financieros y de todo tipo, concentrando así la riqueza en ciertos polos de desarrollo.

Conforme la sociedad se aleja de los medios de producción agrícola y la manufactura básica para incorporar más tecnología y automatización de la producción y de los servicios, la clase creativa adquiere mayor importancia como motor del desarrollo económico. Es por eso que el recurso más importante de cada región es su capacidad para atraer individuos talentos y ofrecer entornos que les permitan desarrollar sus capacidades.

En Europa destacan como polos de desarrollo París, Londres y Berlin, mientras que en Estados Unidos, las regiones del Silicon Valley en California, Cambridge en Boston, o el Norte de Virginia, han florecido gracias a los flujos de talento y al entorno de innovación impulsado por Universidades prestigiosas que realizan investigación vinculada al entorno social y productivo como Stanford, Caltech o Berkeley. Según el Word Economic Forum se estima que existe una correlación de hasta un 50% entre el índice de competitividad y el número de Universidades de prestigio que tiene un país.

La Case Creativa busca entornos donde exista gente con talento, facilidad para continuar formándose y emprender, con infraestructura de transporte y telecomunicaciones, con gran actividad cultural y diversidad.

En estudios recientes Richard Florida ha denunciado la gran concentración de la riqueza y las diferencia abismal que la nueva economía está generando en los países de Estados Unidos y Europa en contraposición con los países del resto del mundo, pero sobre todo en relación a los países de África, India y Latino América. Según lo denunciado por Richard Florida, La región Asia-Pacífico parece ser la región que lidera la economía global con el mayor número de metrópolis que tienen más crecimiento dentro de los países

Según Richard Florida las metrópolis, que son los sitios donde se concentra la clase creativa, son los principales polos que lideran el crecimiento económico, Estados Unidos y Europa encabezan las regiones con más metrópolis mientras que en los países en desarrollo existen solo algunas metrópolis en crecimiento  (Florida, 2015).

 

Reflexion

Las Ciudades Inteligentes son los nuevos espacios de las zonas metropolitanas que se encuentran en constante evolución para ofrecer mejores servicios y elevar los niveles de bienestar social y desarrollo económico. Si bien el concepto de Ciudad Inteligente continúa en evolución, es claro que cada vez más ciudades y con mayor intensidad están empleando la tecnología, el internet de las cosas, los datos abiertos, y los espacios culturales y creativos para atraer más al talento y posicionarse en el mundo globalizado, mediante la aplicación de estrategias innovadoras y una serie de buenas prácticas que están orientadas a optimizar todos los recursos de las ciudades y sus ciudadanos.

Alejandro Mendoza Gramiño

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Big Data en el Sector Artístico, Cultural y Creativo

La gran cantidad de datos que se está generando en Internet, si se utiliza adecuadamente, puede servir para generar conocimiento que ayude a guiar las decisiones de los responsables no solo de procesos de negocio, sino también del sector cultural y de las organizaciones sin fines de lucro.

Big Data_ en la Industria Cultral y Creativa

Big Data_ en la Industria Cultral y Creativa

El comportamiento de los usuarios de redes sociales, teléfonos móviles y contenidos de Internet, se refleja en esa gran cantidad de datos que se generan diariamente y que analizados adecuadamente pueden ayudar a conocer lo que los usuarios piensan, hacen y esperan.

El enfoque ahora es hacia el desarrollo de herramientas tecnológicas que permitan seleccionar los datos relevantes, filtrar y extraer de ellos información que al aplicarla en los procesos genere valor en el servicio o producto que queremos dar a conocer.

El usuario común de la red, genera todos los días una gran cantidad de datos, lo hace al utilizar cualquier buscador de Internet, el cual generalmente es un motor de búsqueda basada en algoritmos que procesan una gran cantidad de datos para poder encontrar la información que se busca, también genera una gran cantidad de datos al utilizar las redes sociales como Facebook o Twitter, las cuales son plataformas que manejan un volumen importante de datos sobre los usuarios, sus perfiles, sus grupos de amigos, listas, eventos, y contactos. Cuando un usuario consulta el correo electrónico, también genera grandes volúmenes de datos, pues los proveedores de este servicio, aplican algoritmos de gestión de mensajes, contactos, filtrado de spam, reenvío, y contactos de usuarios que envían enormes volúmenes de mensajes.

Este tipo de algoritmos, técnicas y herramientas para manejar datos son relevantes en el sector artístico cultural ya que pueden ayudar a gestionar adecuadamente la información que es relevante para este sector.

El Big Data se ha venido definiendo por medio de cuatro “uves”, la primera “uve” se refiere al Volumen de datos, lo cuales pueden llegar a ser del orden de terabytes. La siguiente “uve” es la de Variedad, con lo cual nos referimos a que los usuarios pueden recibir información de diversas fuentes de datos, que pueden bases de datos privadas, redes sociales, documentos oficiales, o datos de acceso abierto, como la que generan los gobiernos y ponen disponibles para uso general.

Otra “uve” es las de Velocidad,  ya que cada vez más se están requiriendo datos en el momento, es decir, en tiempo real para poder tomar decisiones oportunamente, monitorizar o dar seguimiento a los procesos que nos interesan, ya sea el lanzamiento de un servicio, los flujos o los cambios de opinión de nuestros usuarios.

La intención es que todos estos datos generen Valor, la cuarta “uve”, que pueda reflejarse en el sector artístico, cultural y creativo.

Cuando somos capaces de conjugar estas cuatro uves, tenemos no solo una gran cantidad de datos, sino que podemos relacionar diversas fuentes de información para extraer conocimiento y anticipar situaciones para decidir oportunamente y generar propuestas de valor para nuestros usuarios. A partir del análisis de los datos podemos segmentar nuestras audiencias para enfocar adecuadamente la oferta de nuestros servicios de manera más personalizada.

La mayor parte de las organizaciones utiliza ya los datos para hacer listas de correo electrónico, organizar a sus usuarios con base en su perfil, o emplean alguna red social para dar a conocer sus propuestas, sin embargo, el uso de los datos es aún incipiente en muchas áreas del sector artístico cultural y creativo, aún falta mucho por hacer.

Muchas de las preguntas que son difíciles de contestar en el sector artístico cultural, pueden encontrar mejores respuestas al analizar los datos para detectar cuál es la audiencia a la que se está llegando, cuál es el verdadero valor que perciben los usuarios, cómo se generar un modelo de nuestra oferta para que perdure en el tiempo. Los datos nos revelan información importante y nos pueden llevar a formular propuestas creativas.

Alejandro Mendoza Gamiño

Distritos Culturales y Nodos de Innovación

La materia básica de la economía la constituyen las personas, el talento y la creatividad. Las herramientas digitales permiten reutilizar con mucha flexibilidad las arquitecturas y estructuras urbanas heredadas, y quizá por ello la innovación puede surgir mejor en lugares de fuerte identidad histórica y cultural. Se estima que la ciudad del siglo XXI se basará en la innovación que se produce en la intersección de disciplinas distintas, la mezcla de usos que se complementen.

Distritos Culturales y Nodos de Innovación

Distritos Culturales y Nodos de Innovación

Una alternativa es la construcción de los futuros distritos culturales y nodos de innovación sobre los centros históricos o las viejas naves industriales. Hay varios ejemplos que ya están avanzando en este sentido, en Dublín (el Digital Hub), Filadelfia, Londres, Bilbao, Barcelona (el Distrito 22@), Metrotech-N.York, entre otros.

En Bilbao, por ejemplo, el museo Guggenheim, simboliza la voluntad de cambio de una sociedad, reinventar y construir el Bilbao del siglo XXI, revitalizar un espacio urbano en decadencia a través de la construcción de un museo de arte moderno iconoclasta. El museo obra del arquitecto norteamericano Frank Gehry, se ha considerado una de las obras arquitectónicas más importantes del siglo XX.

Alejandro Mendoza Gamiño

Ciudades Inteligentes (Smart Cities) y la promoción del Arte y la Cultura

Con un sentido incluyente las ciudades inteligentes deben buscar la integración de la  ciudad, su industria y sus ciudadanos para mejorar la vida urbana a través de soluciones sostenibles integradas, así como desarrollar soluciones locales en un mercado global, para lo cual es importante generar una comunidad de ciudadanos capaces de compartir experiencias para que una ciudad pueda aplicar soluciones innovadoras que puedan ser adaptables a través de prácticas de Networking-Benchmarking.

Ciudades Inteligentes, Arte y Cultura

Ciudades Inteligentes, Arte y Cultura

Mediante la apropiación de nuevas prácticas ciudadanas, participar en el diseño de herramientas y métodos que permitan analizar datos para tomar decisiones eficaces y eficientes, poner en valor el patrimonio cultural, a través de las nuevas tecnologías y ampliarlas a diversos ámbitos de la vida.

Aplicar la idea de “smart city-smart heritage” para promover el arte y la cultura que son recursos muy importantes de cada región. Que el patrimonio histórico sirva como base para generar innovación y riqueza con el apoyo de las nuevas tecnologías, dentro del marco global de Ciudad Inteligente. El patrimonio cultural ha cobrado una importancia singular en los últimos años, al constituir uno de los testimonios fundamentales de la trayectoria histórica y de la identidad de los distintos pueblos. Los bienes que lo integran, tanto materiales como inmateriales, conforman un legado insustituible, que es preciso transmitir a las generaciones futuras.

Alejandro Mendoza Gamiño

Referencias

López, D. (2014). El futuro del Patrimonio Cultural y las “Smart Cities”- Cultura en desarrollo, IX  Encuentro de las Ciudades y Entidades del Foro de la Ilustración, IVAM, Valencia, España

Laboratorios Ciudadanos

Los Laboratorios Ciudadanos son propuestas que surgieron desde hace más de 20 años (ENOLL, 2015), su intención es abrir líneas de acción para integrar la innovación tecnológica con la innovación social, por un lado extender la cultura de la innovación propia de la tecnología hacia las humanidades y las ciencias sociales y por otro lado ir más allá de la innovación tecnológica, hacia la innovación social y cultural, conectar la innovación a la formación, al aprendizaje, aprender a innovar, formalizar estos métodos, generalizarlos e incluirlos en los currículos escolares.

Laboratorios Ciudadanos, City Lab

Laboratorios Ciudadanos, City Lab

Así, la innovación tecnológica y la social pretenden abrirse paso y superar un doble determinismo, el tecnológico y el social-humanístico. Al cumplirse ya más de dos décadas de la revolución de internet, se requiere ahora avanzar hacia las nuevas estructuras sociales y culturales que correspondan a la revolución tecnológica.

Algunos enfoques, indican que existen cambios en los sistemas de innovación, donde se abren nuevos campos de investigación como el de las Ciencias Ciudadanas que buscan incorporar a los ciudadanos en la co-creación científica, además algunos señalan que estamos entrando a un modelo denominado de Cuádruple Hélice, donde las instituciones académicas ya no operan aisladamente, sino en colaboración con los gobiernos, la industria y la comunidad. Así por ejemplo los ayuntamientos han abierto oficinas ya no solo de informática, sino de innovación.

En el mediano plazo se prevé que estas iniciativas puedan influir en la política de ciencia y tecnología hacia sistemas universales de innovación, similares a los sistemas universales de salud o los de educación.

En este escenario se ha venido acuñando el concepto de los Living Labs, que son sistemas de innovación abierta centrados en el ciudadano, los cuales operan a menudo en un contexto territorial, integrando procesos de innovación e investigación concurrente, regidos por un paternariado público, privado y ciudadano.

Los laboratorios ciudadanos podrían ser el espacio donde humanistas, sociólogos y tecnólogos de una nueva generación puedan empezar a explorar las posibilidades de una nueva sociedad innovadora en conjunto quizá con los ciudadanos de cualquier estado y cualquier condición.

En la actualidad existen iniciativas como la que promueve la Fundación i2Cat en Barcelona (i2Cat, 2014), que busca facilitar el desarrollo de la ciudad pero no desde las estructuras centrales tradicionales, sino desde la ciudadanía organizada, haciendo uso de las posibilidades democratizadoras de Internet, para lo cual se ha conformado la “Anilla Cultural” de Cataluña, una red a través de la cual se organizan diversas actividades culturales y de interés para los ciudadanos, actualmente el Living Lab de i2Cat es uno de los más importantes en Europa.

Otra iniciativa alineada en este sentido es la que se lleva a cabo en Madrid,  a través del proyecto SmartCitizens, una serie de exposiciones que se exhiben en museos de España y América Latina, con enfoque glocal (global+local), con un carácter divulgativo, interactivo, abierto y propositivo. Este planteamiento responde al objetivo de conectar a los ciudadanos, compartir, dar a conocer y generar nuevas prácticas ciudadanas inteligentes (SmartCitizens, 2014). En la exposición se han exhibido más de 50 iniciativas ciudadanas, que muestran los detalles de cómo la ciudadanía organizada a través de la red, ha formulado diversas soluciones a la problemática urbana cotidiana, las cuales se ponen a disposición en un formato de “hágalo usted mismo” en colaboración con otros ciudadanos.

Alejandro Mendoza Gamiño

Referencias

ENOLL (2014). The European Network of Living Labs, Consultado el 12 de febrero de 2015 desde http://www.openlivinglabs.eu/

i2Cat (2014). Fundación i2Cat. Consultado el 22 de diciembre de 2014 desde: http://www.i2cat.net/es

Smartcitizens (2014). SmartCitizens, Consultado el 22 de diciembre de 2014 desde : http://smartcitizens.cc

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Ciudades Creativas y Laboratorios Ciudadanos

En contraposición a los enfoques de desarrollo puramente economicistas y tecnológicos, han surgido cuestionamientos que sugieren que la tecno estructura avanza, pero la sociedad no cambia sustancialmente, prevalece la misma estratificación social y la misma jerarquía económica e institucional. Para dar respuesta a estos cuestionamientos han surgido diversas propuestas que enfatizan la importancia de los ciudadanos, la cultura y la innovación social como elementos de cambio en el contexto de la era digital, entre esas propuestas se encuentran los laboratorios ciudadanos y los movimientos como el de SmartCitizens.

Smart Citizens

Smart Citizens

Alejandro Mendoza Gamiño

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¿Ciudades Inteligentes o Ciudadanía Inteligente?

Cultura Digital y Economía Creativa

Cultura Digital y Economía Creativa

La ciudadanía organizada a través de los medios digitales, está influyendo de diversas maneras en la conformación de ciudades inteligentes. Las formas de organización en las ciudades parecen ya no estar focalizada en una administración central, sino que se distribuyen en diversos agentes y en la ciudadanía que de manera colectiva interviene en los asuntos públicos, influyendo en aspectos como la denuncia de las necesidades ciudadanas, la trasformación de los espacios artístico – culturales, así como la creación de nuevos bienes y servicios apoyados en el uso de los medios digitales, por lo que se hace necesario analizar el impacto de los Laboratorios Ciudadanos, los SmartCitizens, la Economía Creativa, los Distritos Culturales, los Nodos de Innovación, el Turismo Inteligente, los Cluster de los Museos, el Placemaking, el Big Data y la Anilla Cultural, como manifestaciones de las nuevas formas de actuación en las ciudades de la era digital.

Alejandro Mendoza Gamiño


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